Mascarillas desechables durante la pandemia: una gran fuente de contaminación

Como ya sabréis, desde el 21 de mayo y para evitar la transmisión del SARS-CoV2, todas las personas mayores de 6 años están obligadas a usar mascarilla en la vía y espacios públicos, espacios al aire libre y otros lugares de uso general en los que no sea posible mantener una distancia mínima de 1,5 a 2 metros.

Están exentos de dicha obligación aquellos que cumplan determinadas condiciones, como por ejemplo dificultades respiratorias que pudieran verse agravadas por la utilización de la mascarilla; o aquellos casos en que su utilización sea contraindicada por motivos de salud o discapacidad. El uso de las mascarillas es recomendable para los niños de entre 3 y 5 años.

El uso generalizado de mascarillas de un solo uso

Las mascarillas se están convirtiendo, por obligación y por ley, en un artículo de uso cotidiano. Se está generalizando el uso de mascarillas, sobre todo, de un solo uso. Y los residuos que se generan se están multiplicando exponencialmente, por lo tanto, es necesario apelar a la responsabilidad colectiva. Una mascarilla quirúrgica, una vez usada y desechada, no se empezará a degradar hasta pasados cientos de años (entre  300 y 400, dependiendo del material del que esté hecha).

Además del tiempo que las mascarillas y guantes pueden tardar en desaparecer de nuestro planeta, no sabemos hacer una correcta eliminación de ellos y, muchas veces, los vemos tirados en la calle o en las aceras 🙁

Los residuos de este tipo, habitualmente, deberían llegar al vertedero para ser incinerados (generando emisiones contaminantes) o enterrados, pero lamentablemente, las mascarillas y guantes ya empiezan a llegar al mar.
WWF ha lanzado hace unos días un artículo en el que piden civismo y colaboración ciudadana en la adopción de medidas ante el nuevo tsunami de residuos de origen sanitario en los océanos.

¿Qué alternativas existen ante las mascarillas de un solo uso?

Ya empieza a ser frecuente encontrar en el mercado mascarillas higiénicas de tipo biodegradable, así como filtros elaborados por el CSIC para dispositivos sanitarios reutilizables.

En Corvi creemos en las mascarillas antivirales reutilizables y lavables. Es decir, mascarillas que se pueden usar muchas veces seguidas -hasta 100 veces- con la misma seguridad que si fueran nuevas. Y además, dicho lavado no afecta a las características principales de las mascarillas, por lo tanto, tenemos la seguridad total que seguirán protegiendo a nuestra familia o empleados de nuestra empresa como el primer día.

Una vez finalizada su vida útil de nuestras mascarillas, el tejido de estas se puede recuperar, a través de un proceso de limpieza, triturado y reciclado para elaborar nuevamente hilo para tejer nuevas prendas. En el caso de las empresas, cuando se nos solicita un lote de reemplazo de mascarillas, nos encargamos -sin coste para la empresa- de la recuperación de las usadas.

Ofrecer una protección reutilizable y sostenible es nuestra manera de contribuir con el planeta. Además, como nuestras mascarillas antivirales se pueden lavar y reusar tantas veces, ahorramos al mismo tiempo que ayudamos al medio ambiente.